Reseña


Garbanzo, G. y Orozco, V. (2009). Liderazgo para una gestión moderna de procesos educativos. Revista Educación, 34(1), 15-29. Recuperado de la base de datos Academic Search.

            Garbanzo y Orozco comienzan su artículo haciendo una comparativa sobre diferentes acontecimientos que han marcado la historia de la educación a través de todo el mundo. De primera instancia, estos autores señalaron acontecimientos políticos que han trastocado de una u otra forma los sistemas y procesos educativos, como por ejemplo; la caída del muro de Berlín, la desintegración de la Unión Soviética, el desvanecimiento del movimiento comunista a escala mundial y los cambios profundos que experimenta el capitalismo. Este artículo reseña estos acontecimientos, ya que su impacto en múltiples escenarios, implicó diversos cambios y  la necesidad de nuevos conocimientos que deben ser adquiridos por la población. A su vez, señalaron que los efectos de tales acontecimientos llevan a la población a buscar nuevos modelos de desarrollo por lo que surgió la “sociedad de la información”. Estos autores entienden que ante esta sociedad, la educación asume un papel estratégico y las organizaciones educativas necesitan ser conducidas mediante un liderazgo eficaz que les permita atender tal demanda satisfactoriamente y alcancen una gestión vanguardista en los procesos educativos.

            Castell, citado por Garbanzo y Orozco, ubica el surgimiento de la sociedad de la información en la década de 1970; hoy día, conocida como la sociedad del conocimiento. A esto, los autores determinaron que la sociedad necesita sistemas educativos que le permitan desarrollar su capacidad para aprender y adquirir nuevas competencias. Por consiguiente, las organizaciones educativas se vuelven trascendentales y  necesitan un líder adecuado que cuente con las competencias necesarias que le permitan atender las exigencias de la comunidad educativa de este siglo y que a su vez,  promueva las condiciones de autodesarrollo profesional en forma competitiva. Es por ello, que estos autores señalaron que los directores necesitan de un liderazgo  efectivo que le permita rediseñar modelos con mayor autonomía institucional; que a su vez les permita el fortalecimiento de sus ofertas académicas y la posibilidad de fomentar y desarrollar procesos concretos de toma de decisiones, que faciliten la integración de tiempos, espacios, programas y potencial humano para lograr cumplir con las expectativas que hoy día tienen las diferentes organizaciones educativas. Conjuntamente, el artículo señaló a las organizaciones educativas  como  los espacios donde se consolida el proceso enseñanza-aprendizaje y  a su vez como el lugar donde se desarrollan las capacidades cognitivas del educando,  donde se trabaja con  la formación integral, ética, estética, cultural y espiritual de una manera armónica y responsable. Es por ello, que los autores entienden que el líder de este siglo debe llevar a cabo procesos y gestiones educativas que transformen  a su organización y la lleven de una tradicional a una vanguardista, que este a tono con las exigencias educativas del presente.

            Por otra parte, Garbanzo y Orozco mencionaron la importancia de reconocer que las organizaciones educativas se caracterizan por un conjunto de actividades conscientemente conducidas, donde la cooperación que se produzca principalmente es originada por el director; quien ocupa el liderazgo de la institución educativa. Por consiguiente, consideraron imperante para el buen funcionamiento y desarrollo de las escuelas, que  los departamentos educativos correspondientes  a cada región educativa, otorguen a los directores un  nivel de autonomía en el proceso de toma de decisiones; que les facilite el logro de las metas y objetivos institucionales y le garantice al educando una educación transformadora y vanguardista.

En fin, estos autores entendieron que para poder lograr alcanzar una educación transformadora, vanguardista y una gestión moderna en los procesos educativos, los administradores de este siglo necesitan capacitarse y formarse con los siguientes aspectos y atributos:

Necesidades profesionales en capacitación
Necesidades en la formación académica
Legislación educativa
Utilización de tecnología en informática
Conocimiento de herramientas de computación.
Conocimientos actualizados en administración
educativa
Indicadores de calidad educativa.
Formación ética y moral.
Formación ética y moral
Legislación laboral
Habilidades para relacionarse con la comunidad
Gestión del currículo
Conocimiento sobre diferentes enfoques
curriculares
Rescate de valores, Liderazgo académico
(Garbanzo y Orozco, 2009)
Conjuntamente, estos autores citaron a Antúnez quien entiende que algunos de los criterios de gestión de calidad en los procesos educativos  que deben llevar a cabo los líderes son:
·         Recursos suficientes: capacidad de preparar y direccionar  los recursos personales y los materiales de un modo eficaz y eficiente.
·         Revisión y evaluación constante: lograr control dentro y fuera de la institución; técnico y social, con la intención de recopilar una serie de datos e información que permita mejorar la práctica y teoría en la escuela.
·         Herramientas  y recursos específicos que permitan el desarrollo del personal docente y  no docente.
·          Clima institucional agradable y estimulante.
·         Actuaciones especificas con relación a la diversidad de  alumnos y profesores que impacta la institución.
·         Autonomía suficiente en el proceso de toma de decisiones, que le permita cierto grado de  libertad al profesorado y al personal administrativo.


En conclusión, estos autores entienden que la capacidad de conducción, el trabajo en equipo, la calidad y cantidad de los recursos, organización, capacidad para delegar, facilidad en los procesos de comunicación y la actitud reflexiva son fundamentales para que un líder educativo pueda motivar y conducir a las personas a su cargo, para que logren una gestión moderna en los procesos educativos.  Además, señalaron que el liderazgo de la gestión moderna en la educación,  debe concentrarse en lo pedagógico, para que el modelo que predomine atienda las necesidades del educando y lo conduzca a la creación del conocimiento a partir de una visión integral y participativa; que a su vez, le permitirá a la institución alejarse de las rutinas cotidianas y de los modelos pedagógicos tradicionales, que detienen en cierto modo la transformación y progresión del educando y de la educación.